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Publicaciones


Prof. Carlos R. Gómez Beras

Sólo el naugrafio (poesía) junio 2018, Colección del Banco Central Rep. Dominicana

Árbol (poesía) 2017, Editorial Isla Negra

Errata de fe (poesía) 2015, Editorial Isla Negra,

Premio Nacional de Poesía del Instituto de Literatura Puertorriqueña

Mapa al corazón del hombre (poesía), 2012, Editorial Isla Negra

Premio Nacional de Poeía del PEN de Puerto Rico

Dra. Esther Rodríguez Miranda

–          “ The role of Price-Mars’ thought in the Haitian Renaissance in the first half of the twentieth-century” (capítulo de libro), Between Two Worlds: Price-Mars, Haiti, and Africa, Lexington Books, 2018.

–          “El travestismo de voces como discurso legitimador” Cuadrivium,18, 12, Revista del Departamento de Español de la U.P.R., Humacao, p. 61-67.

–          “Intertextualidad, diálogo, reescritura y mimesis entre La isla bajo el mar y El reino de este mundo”, Cuadrivium, 17, 11, Revista del Departamento de Español de la U.P.R., Humacao,  p. 97-104.

–          “Dos pueblos palesianos: Contrastes y semejanzas”, Revista Milenio. UPR Bayamón, 2013.

Dra. Jeandelize González Rivera

Erotismo, pornografía o perversión: Una interpretación de lo Correcto en El cuerpo correcto. San Juan: Isla Negra Editores, 2015.

 

“La construcción de la masculinidad y lo homosexual en “Diario de un Bañista” de Mayra Santos Febres.”  Hispanic Journal 34:1 (2013): 57-59.

 

“La construcción de la masculinidad femenina en Caparazones­ de Yolanda Arroyo Pizarro.”  Cuadrivium 8 (2011-2013): 37-42.

Profa. María E. Calderón Rodríguez

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Baliza De Plata”, Trazos de esperanza, Zulma Quiñonez Senati (ed)  Poemas del VIII Grito de Mujer dePuerto Rico, VIII Grito de Mujer, 2018.

Calderón Rodríguez, María Elisa. La ruta del cuento (antología), Tejedoras de cuentos,  EDP University, 2015.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Boleto de ida/Boleto de partida”,  Fronteras de lo         imposible: Antología. Zoé Jiménez Corretjer (editora), Casa de los Poetas, 2014.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Las erinnias”, Revista Inopia, Año III, II, 2014.

Calderón Rodríguez, María Elisa. Integratio, Palabra Pórtico editores, 2016.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Mudanza”, “Peligro”. Antología Micrófono Abierto I,     Editorial 360°, 2014.

Calderón Rodríguez; María Elisa. “La Calma”, “Naomi Sthakhovski”, “y fue un lunes”,     “La pescadora”, “Noche de ronda”. Mundillo, Argentina, Del Alma Editores, 2015.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “A ti aquel”,Suturos, ZulmaQuiñonez Senati (ed)         Poemas del IV Grito de Mujer dePuerto Rico, IV Grito de Mujer, 2014.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Anacoreta”, “Epistemología”, “Paseo delicioso”,           “Reclamo a la indolencia”, “Te/Mi/Pienso”, Divertimento: Antología poética,         Editorial Zayas, 2015.

En imprenta: (pendientes por publicar)

Calderón Rodríguez, María Elisa. Sum

Calderón Rodríguez, María Elisa. Te robaste la noche

Calderón Rodríguez, María Elisa. Melibea lectora y protagonista de su propio mito”,       Revista del Seminario Federico de Onís, UPRRP.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “Federico García Lorca y Rafael Alberti… más allá de la controversia, la poesía” Catharum, Instituto de Estudios Hispánicos de       Canarias, otoño 2018.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “La transgresión desde el lenguaje en A girl is a half   formed thing de Eimeer McBride”, Exégesis.

Calderón Rodríguez, María Elisa. “El destino como artificio romántico en Don Álvaro o   la fuerza del sino de Don Ángel Saavedra, duque de Rivas” Quadriviun.

 

Dra. Marta I. Jiménez Alicea

Publicaciones académicas (2013-2017)

“Lupita o la construcción de la nueva heroína.” Cuadrivium, núm.12., págs. 125-132.

“Redescubriendo al ‘otro’ Caribe en el Tun tún de pasa y grifería de Luis Palés Matos.”

Revista de Estudios literarios latinoamericanos, núm. 41, 2018,

http://revistas.unam.mx/index.php/rel/article/view/64130, págs. 57-67.

“Las direcciones de la nueva novela histórica en Puerto Rico: Una mirada a Nuestra

         señora de la noche.Mitologías hoy, vol. 16, 2017,

http://revistes.uab.cat/mitologias/article/view/v16-jimenez, págs. 223-229.

“De nuevo en Santa María: Reflexiones sobre el escritor y su obra en Juntacadáveres.”

Destiempos, núm. 57, jun. 2017, http://www.destiempos.com/57/Jimenez.pdf

“Santa María revisitada: Risa y escarnio en Juntacadáveres”. Letras (UMET), vol. 4,

núm.1, abr.2017, https://revistaletrasumet.wordpress.com/articulos/santa-maria-

%20revisitada-risa-y-escarnio-en-juntacadaveres-por-marta-i-jimenez-alicea/

“De vueltas y antifaces: Una mirada al privilegiado en Paseo de la Reforma de Elena

Poniatowska y “La Patagona” de Rosario Ferré.” Cuadrivium, núm. 11, 2015-

2016, págs. 211- 216.

“Dos miradas para un solo reclamo: Construcción de la marginalidad en ‘Tiene la

noche una raíz’ y ‘¡Jum!’” Cuadrivium, núm. 10, 2014- 2015, págs. 187-193.

“La importancia de delegar…” El Nuevo Día (P.R., 14 sept. 2014): E-1 – E-2.

“Intermedios del poeta treintista: Palés y la voz del negro.” Cuadrivium, núm. 9, 2013-

2014, pág. 87- 94.

“¿Cómo saber si me conviene ese trabajo?” El Nuevo Día (P.R.), 1 jun. 2014, pág. E-1.

“Llegó el día de la entrevista de empleo, ¿Cómo me visto?” El Nuevo Día (P.R.), 23

mar. 2014, pág. E-2.

“Reglas básicas al escribir un correo electrónico.” El Nuevo Día (P.R.), 8 jun. 2014,

pág. E-1.

“Buenos modales en el correo electrónico.” El Nuevo Día (P.R.), 26 ene.2014, pág. E-1.

“Tips para seleccionar la vestimenta perfecta”. El Nuevo Día (P.R), 20 oct. 2013, pág. E-1.

“Detalles que podrían arruinar tu resumé”. El Nuevo Día (P.R.), 22 sept. 2013, pág. E-1.

“Una aguja en un pajar: José de la Aritmética en El país de las mujeres”. Cuadrivium,

núm. 8, 2011-2013, págs. 94-97.

“Seis ‘no’ en una entrevista de empleo.” El Nuevo Día (P.R.), 21 abr. 2013, pág. E-1.

Dra. Rosario Ventura Miguel

El peso del corazón de Rosa Montero: Una reflexión sobre la condición humana y el medio ambiente. Cuadrivium, Revista del Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, núm. 12, año 18 y 19, otoño 2016 – primavera 2018, 119-124.

Juana de Asbaje o la campana muda en Memoria del fuego I de Eduardo Galeano. Cuadrivium, Revista del Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, núm. 11, año 17, otoño 2015 – primavera 2016, 88-96.

El humor y la sátira en La danza inmóvil de Manuel Scorza. Cuadrivium, Revista del Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, núm. 10, año 16, otoño 2014 – primavera 2015, 62-67.

La perversión de la utopía en El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura. Cuadrivium, Revista del Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, núm. 9, año 15, otoño 2013 – primavera 2014, 69-76.

Rubén Darío en el París de 1900: Entre la utopía y la decadencia. Cuadrivium, Revista del Departamento de Español de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, núm. 8, años 13 y 14, otoño 2011 – primavera 2013, 85-91.

Prof. Pablo A. Santos Sánchez

El bolero poesía popular: Contigo en la distancia

Pablo Alexis Santos

El bolero, como manifestación musical, brinda un sinnúmero de expresiones  sentimentales y amorosas que se reflejan o se encuentran a lo largo de la vida de cada ser humano.  Es una mezcla de letra y música que se nutren mutuamente y hacen de este género cubano un aliado perfecto de los enamorados y enamoradas.  Es un juego de seducción entre la música, la lírica y los amantes.  El bolero, por su gran diversidad temática, abarca un gran público. Algunos de los temas al iniciarse este género musical al final del siglo XIX y comienzos del siglo XX fueron: la pobreza, la xenofobia, la lucha de clases sociales o temas que denunciaban alguna situación social o cultural.  Sin embargo, sabemos que el tema amoroso es el que prevalece y el que le permite al bolero cubano universalizarse.  El amor o el desamor son los sentimientos que más han calado en los emisores y los receptores de boleros.

La tradición bolerística, aunque nace en Cuba, nutre y sirve de aliado amoroso a todos los enamorados hispanoamericanos; aunque su dimensión luego se hace mundial.  El bolero le canta a todo aquel que lo necesite, que lo solicite y que se deje influir por las letras aventureras del juego de la seducción bolerística.  El discurso amoroso del bolero despierta la memoria amatoria colectiva del pueblo.  La música y el baile hacen que este género sea adictivo para el enamorado.  El amante encuentra en el bolero todos los posibles discursos amatorios, lo que él expresaría personalmente y los que quizás por pudor no se atreve a decir personalmente.  No es nada fácil expresar a un ser amado ajeno (que ya tiene pareja) algún tipo de sentimiento amoroso.  Por eso, muchas veces, el bolero sirve de mediador entre los seres amados.  Es el elemento idóneo para expresar todo lenguaje amoroso. Cualquier historia de amantes se puede contar desde su pentagrama y su lírica.  Es una combinación perfecta entre el arte de la palabra y el arte del sonido y que a su vez da al oyente un placentero juego de pasión-amor en todas sus posibles vertientes: correspondidos y no correspondidos.

El bolero, como poesía popular, ofrece a través  de sus textos historias que, por su manera de ser contadas, pueden estudiarse como una especie de lírica masiva.  Es un lenguaje amoroso hiperbólico creado, en la gran mayoría de las veces, por un enamorado o enamorada feliz o infeliz.  Aunque el bolero es un discurso poético-musical dominado por un vocabulario cotidiano, la manera en que se cuentan las historias es la que hace del bolero un arte.  Es un género que expresa el sentimiento amoroso de la pareja (la relación entre un yo y un tú) aunque en muchas ocasiones una de las partes de la dualidad alude a una tercera persona: él o ella.  En el bolero, al igual que en la poesía culta, existe un lenguaje figurado lleno de signos que hacen de él un género artístico.  Elementos como la mirada, los labios, el pelo o el corazón son símbolos fundamentales en el texto bolerístico.  El bolero le canta al mundo metaforizado del amor y el deseo.

“EL BOLERO CANTA…MURMURA AL OÍDO…fabula historias de amores… conjura deseos… canta… si olvidar quieres corazón” (Zavala 79).  El bolero es una especie de poesía musical con texto guiado, en muchas ocasiones, por impulsos del corazón aunque estos impulsos sólo los encontremos al inicio del pensamiento, antes de la composición.  Luego la razón aporta lo suyo ya sea en la letra o en la estructura.  Por eso llega a un público muy amplio y general.  Una buena canción de amor puede tocar a todos, independientemente de su clase social, educación o edad.  Lo mismo puede conmover a un adolescente que a un anciano.  Otra de las grandes características del bolero es su falta de nacionalización, ya que puede ser adoptado por cualquier país.  Su aspecto romántico puede ser sentido por cualquier persona.

Para el crítico y poeta Rafael Castillo Zapata el bolero es una lengua que expresa situaciones de amor.

Y, como tal lengua, es, en efecto, una estructura, un sistema funcional de unidades interrelacionadas, un idioma con gramática propia.  Una lengua, por demás, peculiarísima, ya que a la masa semántica dinamizada por la articulación verbal de su enunciado hay que añadir la articulación melódico-rítmica que sirve, en ella, de vehículo al sentido (Castillo Zapata 27).

Para Castillo Zapata el bolero es una gran fuerza comunicativa, tanto así que lo llama lengua, idioma.  Es una fuerza que llega al sentido a través de la unión del texto y la música.  Es un discurso amplio, donde hay que tomar en cuenta la palabra, tanto así como la melodía rítmica.  Se trata de una melodía que puede acentuar ciertos mensajes específicos que necesiten fuerza para convencer o enamorar al receptor.  El bolero es una melodía que, a través de la instrumentación, puede transmitir dolor, melancolía o amor cuando así el texto lo amerite.  En fin, el bolero tiene dos dimensiones: el texto y la música.

La creatividad es esencial para toda obra artística.  Los temas o los términos pueden parecer repetitivos, por su condición de universales.  Pero la inventiva artística se encarga de contarlo de manera ingeniosa.  La creatividad está en cómo se dice y no en aquello que se dice (Merquior, 92).  En la construcción del bolero la función mimética puede ser proyectada desde la dimensión de los universales hacia la dimensión de lo particular o viceversa.  Las dimensiones pueden representar historias imaginadas o reales o una mezcla de ambos elementos.  Debido a que la construcción lírica se basa en la mímesis de los estados de ánimo de los seres humanos, puede ser acusada de falta de originalidad artística.  Entonces es cuando entra en juego la inventiva del poeta o compositor.

César Portillo de la Luz nació en La Habana, el 31 de octubre de 1922.  Su sentido musical lo adquirió desde niño ya que sus padres eran cantantes y armonizaban sus voces cantando a dúo.  A los 19 años se presenta en concursos de aficionados cantando y acompañándose con la guitarra.  En el 1946 comienza su vida artística profesional en Radio Lavin y en la emisora Mil Diez.

En la segunda mitad de la década del cuarenta formó parte del grupo de los iniciadores del movimiento del feeling. Sobresalen, también, los compositores José Antonio Méndez y Frank Domínguez en este nuevo estilo.  En el feeling el cantante tiene libertad melódica a la hora de interpretar, y puede ejecutar variaciones melódicas y rítmicas con su voz.  La canción se realiza desde la perspectiva de la intimidad, de manera que cada miembro del público sienta que se están dirigiendo a él.  Aparte de la variación en la melodía que pueda hacer el cantante, el compositor, en este estilo filinesco, acude a una letra que apele con sencillez al sentimiento.  Sin duda, César Portillo de la Luz y José Antonio Méndez Novia mía y La gloria eres tú (1947), son  dos de los iniciadores más importantes del feeling.  Este concepto incorpora, en el bolero cubano, nuevos elementos expresivos en el contexto de la canción trovadoresca cubana y establece un diálogo de gran realismo con el público a través de la emoción y la estructura sintáctica del bolero.  Es cantar teniendo en cuenta las circunstancias que se plantean en la letra.  Hay que actuar con inflexiones, pausas, juegos con la voz, a veces también se recita un poco, y el cantante tiene que dejarse llevar por el sentimiento; esto es el feeling.

En 1956 César Porillo de la Luz formó un grupo musical con Frank Domínguez como pianista además de otros músicos.  Actuaron en distintos centros nocturnos y en los más famosos cabarets de la capital.  Por un periodo de varios años sostuvo un programa en Radio Progreso: Cita a las cinco, en el cual interpretaba las canciones de moda y las suyas.

Su bolero Contigo en la distancia fue una de sus primeras composiciones; la realizó en 1946.  Esta canción lo dio a conocer en Latinoamérica y posteriormente su fama fue a nivel mundial.  La primera grabación de este bolero la hizo Fernando Fernández en 1947 (Rico Salazar 53).

No existe un momento del día

en que pueda apartarte de mí,

el mundo parece distinto

cuando no estás junto a mí…

En 1948 compuso Tú, mi delirio (conocida también como Delirio).  Otras composiciones son: Canto a Rita Montaner, Realidad y fantasía (1946), Noche cubana (1946), Perdido amor, entre otras.  Sus canciones están en los repertorios de los más notables cantantes y se difunden por todo el mundo.

El bolero Contigo en la distancia (1946) es el más famoso de César Portillo de la Luz.  El yo bolerístico se construye desde la ausencia del ser amado.  El yo no existe si no está la presencia de ese ser.

Contigo en la distancia

No existe un momento del día

en que pueda apartarte de mí,

el mundo parece distinto

cuando no estás junto a mí.

No hay bella melodía

en que no surjas tú

ni yo quiero escucharla

cuando me faltas tú.

Es que te has convertido

en parte de mi alma,

ya nada me conforma

si no estás tú también.

Más allá de tus labios,

del sol y las estrellas,

contigo en la distancia,

amada mía, estoy.

Desde el título notamos la paradoja del yo bolerístico.  Él no tiene límites espaciales para estar con su amada o amado.  La distancia, para él, no es un impedimento para encontrarse con el tú.

En la primera estrofa el yo se declara como cualquier típico enamorado, con el discurso habitual.  Para el yo el mundo es de dos formas: con el ser amado y sin él.  Existe la negación del ser propio si el ser amado no está.  En la segunda estrofa el yo nos presenta al tú como su todo.  Él ve y siente al ser amado en toda su rutina diaria.  Y si por casualidad la amada o el amado no participa de la rutina, el yo tampoco participa de la misma, se niega: “ni yo quiero escucharla/cuando me faltas tú”.  El adverbio de negación (no) está presente en casi todo el texto bolerístico: “No existe un momento del día”, “cuando no estás junto a mí”, “No hay bella melodía”, “ni yo quiero escucharla”, “si no estás tú también”.  En la tercera estrofa ocurre la fusión de los amantes: “Es que te has convertido/en parte de mi alma”.  Se hiperboliza la relación amatoria a través del alma.  Ya son uno, ya no pueden estar separados, la unión es permanente porque nadie puede vivir sin alma.  La última estrofa presenta el elemento hiperbólico nuevamente.  El amado o la amada se encuentran juntos más allá de cualquier distancia, en el infinito, su encuentro parece no tener límites espaciales.  Además, hiperboliza los labios del ser amado comparándolos indirectamente con el sol y las estrellas.  Esta última estrofa me crea cierta incertidumbre respecto al ser amado.  Asocio la distancia de: “Más allá de tus labios, del sol y las estrellas” con la muerte del amado o la amada.  Aunque existe la libertad de significado, me hubiese gustado preguntarle al compositor si mi impresión es correcta.  Si fue que el ser amado murió, entonces el yo mediante una memoria emotiva y constante, recobra al ser amado.  El yo siempre está no importa dónde se encuentre el tú.  Aunque esté a la distancia él va con el tú porque es parte de su alma y no se puede desprender de ella.  Los últimos cuatro versos nos llevan a la idea de que el yo se siente en total control sobre la “distancia”.

En César Portillo de la Luz el yo no es sumiso.  A pesar de que hay boleros en los cuales el yo suplica el amor del tú, no lo hace de manera tan desigual.  El yo de Portillo de la Luz no se empequeñece.  Además, en estos seis boleros de Portillo de la Luz encontramos mucha más alegría y felicidad.  Sus metáforas del paisaje (Noche cubana, Nuestra canción”) le dan un tono más jubiloso a la sensualidad.  El uso de la hipérbole está muy presente en sus boleros.  Con ella expresa su intensidad amatoria tanto en la felicidad (Nuestra canción) como en el deseo de posesión (Realidad y fantasía) o como la angustia dual del amor tormentoso-gozo (Tú, mi delirio).  También utiliza la paradoja para contraponer de manera clara las diferentes caras del amor: Realidad y fantasía y Tú, mi delirio.

El bolero, que posteriormente se desarrolla, evoluciona y se torna más romántico pasa de Cuba a México y de México al mundo.  Estos textos músico-literario pasan de voz en voz a través de la radio, la televisión y las grabaciones discográficas divulgándose, como la antigua poesía oral, de pueblo en pueblo mediante los trovadores o juglares.  En este caso a través de cantantes es que esta poesía urbana popular y masiva se difunde.  Llega a todo público como era también la antigua tradición oral.  También comparte con esa tradición, la sencillez, la música, el ritmo y el ente colectivo y artístico.

Bibliografía

 

 

Castillo Zapata, Rafael. Fenomenología del bolero.  Caracas: Monte Ávila Editores

Latinoamericana, C.A., 1990.

Merquior, José Guilherme. “Naturaleza de la lírica”. Teorías sobre la lírica. Ed. Fernando

Cabo Aseguinolaza. Madrid: Arco/Libros, 1999. 85-101

Rico Salazar, Jaime. Cien años de boleros.  Bogotá: Editorial Printer Colombiana, 1988.

 

Zavala, Iris M. El bolero: Historia de un amor.  Madrid: Ediciones Celeste, 2000.

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Fecha de la última actualización: 23 de mayo de 2018