La Universidad de Puerto Rico está comprometida con el futuro de las artes musicales y representativas en Puerto Rico.
La restauración y rehabilitación de nuestro Teatro ofrecerá a nuestra comunidad un espacio digno de la actividad artística y musical que se desarrolla en Puerto Rico: un espacio que permitirá el desarrollo cultural que necesita la Universidad de Puerto Rico para mantener un crecimiento artístico de vanguardia generación tras generación.
Como parte de la iniciativa de restaurar el Teatro para cumplir con los más altos estándares de acústica, teatralidad y tecnología escénica de un teatro de vanguardia a tono con este siglo, se instalará un órgano de pipas en el Teatro.
El órgano de concierto de nuestro Teatro constituirá un apoyo a las futuras generaciones de las artes musicales en Puerto Rico y un distintivo del compromiso del país con su desarrollo cultural.
El Teatro, en su diseño original, proveía para la instalación de un órgano y actualmente existen dos cámaras, una a cada lado del proscenio, originalmente destinadas a este propósito. Ambas cámaras poseen la decoración distintiva de los interiores del Teatro y han sido recomendadas por el experto en órganos, Jonathan Ambrosino, para albergar dicho instrumento.
Ya se han contactado dos firmas en Estados Unidos y una en Canadá que han mostrado interés en diseñar y construir el instrumento. Similares contactos se hacen en Europa con las principales casas de órgano. Próximamente se formalizará la petición de propuestas para finalmente comisionar la construcción del instrumento. La construcción puede tomar un periodo de hasta dos años, sin embargo ésta de ninguna manera interferirá con el calendario dispuesto para la apertura del Teatro el próximo año.
La incorporación de este instrumento al Teatro dotará al país y a las futuras generaciones de una sala con las más amplias capacidades de representación artística y musical a nivel mundial.
El instrumento
Cada órgano de concierto es único, ya que la arquitectura y la acústica del lugar que le albergará son factores a considerar en el diseño y construcción del instrumento.
Inventado tres siglos antes de Cristo en Alejandría por un ingeniero griego de nombre Ktesibios, a lo largo de su historia el órgano ha mantenido cuatro elementos básicos: los tubos o pipas que producen el sonido, las cámaras que recogen el viento, la generación de éste mecánicamente por presión y el acceso del viento a los tubos controlados por un teclado.
Hoy día se conocen casi diez mil compositores de órgano, incluyendo unas doscientas sesenta mujeres, sin embargo la falta de un órgano de concierto en Puerto Rico no ha promovido el desarrollo de compositores y composiciones para dicho instrumento.
Tendencia mundial
Por la gran variedad de presentaciones musicales que posibilita, la incorporación de un órgano de tubos ha cobrado recientemente gran auge en la remodelación de salas de concierto en los Estados Unidos y Europa. Ciudades como Madrid, Melbourne, Charlotte, Dallas, Filadelfia, Los Ángeles, Seattle, Raleigh, Jacksonville, Miami, Atlanta, Chicago, Boston y Cleveland son sólo algunas de las que han incluido un órgano de concierto en la construcción de sus salas (Auditorio Nacional de Madrid, Boston Symphony Hall, Disney Concert Hall, y Kimmel Center en Filadelfia, entre otras).
El órgano en las universidades
Universidades en distintas partes del mundo se han incorporado a la tendencia internacional a incluir el órgano como parte esencial de la infraestructura de las salas de conciertos cambia drásticamente el panorama de las posibilidades de representación musical.
Además por las posibilidades que representa para la academia (estudio del instrumento, acompañamiento para grupos corales, series de recitales, concentraciones en órgano, etc), existe una larga tradición de órganos en las principales universidades del mundo.
En Estados Unidos por ejemplo, la Universidad de Harvard cuenta con cinco órganos, la Universidad de Yale también, Stanford por su parte tiene cuatro y la Universidad de Notre Dame tan reciente como este mes inauguró una nueva sala dedicada exclusivamente a un órgano. Syracuse, la primera universidad en Estados Unidos en ofrecer un grado de cuatro años de música, restauró recientemente el órgano de su auditorio y lo reinauguró presentando una de las obras más conocidas de órgano, la Sinfonía Núm. 3 de Saint-Saens, además con su coro han grabado discos dedicados a la música de órgano.
Beneficios para la Universidad y para el país
Ampliará, conjuntamente con el aumento en las dimensiones del foso, el repertorio de eventos artísticos y musicales que podrían presentarse en el Teatro.
Dotará al recinto de un órgano de concierto de calidad que servirá como instrumento de estudio y para ofrecer recitales.
Proveerá un acompañamiento ideal para el Coro de la Universidad, para que éste no dependa únicamente de un piano.
Impulsará la música de órgano y coral en la Isla .
Constituirá un magistral acompañamiento para uso instrumental.
Posibilitará el estudio del instrumento y el desarrollo de nuevas composiciones.
Respaldo del sector privado
La Universidad de Puerto Rico impulsa una campaña de recaudación de fondos de $1,000,000 para la comisión de un órgano de concierto y la creación de un fondo para su mantenimiento. La colaboración de amigos, personas y entidades comprometidas con el patrocinio de las artes y la cultura en Puerto Rico ha sido y es instrumental en este esfuerzo.
El equipo de amigos que colabora con el Presidente de la UPR, la Rectora de RP Gladys Escalona de Motta y la Prof. Carmen Acevedo Lucio (directora de los Coros de RRP) está constituido por las siguientes personas: Guillermo L. Martínez (GM Group), quien preside el esfuerzo, David H. Chafey (BPPR), José B.Carrión III (Carrión, Lafitte & Casellas), Mario J. Dávila (Toyota), Daneris G. Fernández (Merck), Miguel A. Vázquez Deynes (Triple S) y Marcos A. Vidal (Cruz Azul). |